La Ruta Salorina
Alguien ya lo dijo: la defensa, el palacio y la labranza. Detrás de estas tres palabras se esconde un microcrosmos tan singular que probablemente no haya otro igual en muchos kilómetros y kilómetros a la redonda.
El pequeño pero fructífero Río Salor, o simplemente El Río, como le nombraban los hombres de antes de los hombres, ha sido desde antiguo solar de pueblos, de clanes, de familias y de pastores de la Arcadia.
El Trasquilón, Hijada de Vaca, Quinta de la Enjarada, Caserío de Zamarillas, Alcázar de las Seguras, Casa del Aire o Arguijuelas son nombres que nacen pegados a la piedra y al berrocal y al alfoz cacereño.
Es una ruta tan sorprendente que para conocerla y trastearla se necesita algo más de una jornada. Viajero, elige el otoño, porque su luz da sombra a las sombras de estos palacios rurales, de estos castillos que no son castillos.

Alguien ya lo dijo: la defensa, el palacio y la labranza. Detrás de estas tres palabras se esconde un microcrosmos tan singular que probablemente no haya otro igual en muchos kilómetros y kilómetros a la redonda.
El pequeño pero fructífero Río Salor, o simplemente El Río, como le nombraban los hombres de antes de los hombres, ha sido desde antiguo solar de pueblos, de clanes, de familias y de pastores de la Arcadia.
El Trasquilón, Hijada de Vaca, Quinta de la Enjarada, Caserío de Zamarillas, Alcázar de las Seguras, Casa del Aire o Arguijuelas son nombres que nacen pegados a la piedra y al berrocal y al alfoz cacereño.
Es una ruta tan sorprendente que para conocerla y trastearla se necesita algo más de una jornada. Viajero, elige el otoño, porque su luz da sombra a las sombras de estos palacios rurales, de estos castillos que no son castillos.
00. La ruta 01. Hijada de Vaca 02. Torre de los Mogollones 03. Las Seguras 04. Quinta de la Enjarada 05. Casa del Aire 06. Caserío de Zamarillas 07. El Trasquilón 08. Arguijuelas 09. La Cervera